Peritaje Psicológico en Madrid
Evaluación Psicológica Especializada · Madrid
Realizamos procesos de Evaluación Psicológica especializados mediante el uso de herramientas científicamente validadas. Nuestra premisa es la personalización: diseñamos cada evaluación atendiendo a la singularidad de la persona, explorando de forma integral su funcionamiento cognitivo, emocional y conductual para obtener una visión completa de su funcionamiento psicológico.
Una Evaluación Psicológica especializada en evidencia científica, que analiza siempre el conjunto de la persona: cognición, emociones, conducta y personalidad. Nunca un solo síntoma aislado.
“No hay dos evaluaciones iguales”
¿Qué es una evaluación psicológica especializada?
La evaluación psicológica no se basa únicamente en la administración de pruebas, sino en la integración de distintas fuentes de información para obtener una visión global y rigurosa. Cada evaluación se adapta a la edad, el motivo de consulta y las necesidades de cada persona.
No hay dos evaluaciones psicológicas iguales.
Una evaluación psicológica especializada es un proceso clínico que analiza en profundidad una o varias áreas del funcionamiento psicológico, capacidades cognitivo-ejecutivas, habilidades emocionales, rasgos de personalidad, o dificultades del aprendizaje, entre otras cognición, las emociones, la conducta o el aprendizaje, con el objetivo de ofrecer una orientación diagnóstica precisa y diseñar estrategias de intervención adaptadas a cada caso.
¿Para qué sirve una evaluación psicológica?
Comprender el origen de las dificultades o síntomas.
Confirmar o descartar un diagnóstico cuando sea necesario.
Conocer el estado emocional y el funcionamiento psicológico general de la persona.
Evaluar rasgos de personalidad, estilos de afrontamiento y recursos personales.
Identificar fortalezas y áreas de mejora.
Orientar el tratamiento psicológico más adecuado.
Resolver dudas relacionadas con el desarrollo, el aprendizaje o el funcionamiento cognitivo.
Disponer de un informe psicológico cuando se requiera para el colegio, el trabajo u otros trámites.
¿Qué evaluamos?
Muchos centros se centran en una única área y se limitan a confirmar o descartar un diagnóstico concreto. Nosotros hacemos una evaluación integral: analizamos siempre estas tres áreas del funcionamiento psicológico, aunque el motivo de consulta parezca centrado en una sola.
Nuestra evaluación parte de una perspectiva integral del funcionamiento psicológico. Aunque el motivo de consulta pueda centrarse en un área concreta, exploramos de forma sistemática los procesos cognitivos, emocionales y conductuales para comprender cómo interactúan entre sí y obtener una visión global de la persona.
Funciones Cognitivas y Ejecutivas
Atención, memoria, planificación, flexibilidad, razonamiento y velocidad de procesamiento, entre otros. Son todos aquellos procesos que subyacen, por ejemplo, aquí se enmarcan también la lectura, la escritura y el rendimiento académico.
Dimensiones Emocional y Conductual
Procesos de regulación emocional, capacidad de tolerancia a la frustración, alteraciones del estado de ánimo y relación con iguales o adultos habilidades sociales, etc.
Rasgos y Trastornos de la Personalidad
Análisis de los rasgos, tendencias y estructuras de personalidad, así como diagnóstico diferencial de trastornos de la personalidad.
El motivo de consulta constituye el punto de partida de la evaluación, pero no su límite. La integración de las áreas cognitiva, emocional y conductual nos permite comprender la dificultad desde una perspectiva global, atendiendo tanto a la manifestación del síntoma como a los factores que pueden estar en su origen.
Por eso, aunque nos consulten por un motivo muy concreto —por ejemplo, que un niño se distraiga en clase— no nos quedamos ahí: puede haber detrás una dificultad de atención, pero también un componente emocional que conviene no pasar por alto.
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Cuéntanos tu situación y te orientamos sobre el siguiente paso.
¿Cuándo solicitar una evaluación psicológica?
En el caso de los niños y adolescentes, gran parte de la demanda llega desde los colegios: cuando detectan alguna alteración en el niño, ya sea en la atención o en la conducta, pueden pedir a los padres una evaluación externa que confirme o descarte un posible diagnóstico.
Asimismo, la propuesta de llevar a cabo una evaluación psicológica también puede llegar por indicación de pediatras y neurólogos.
En todos los casos, el objetivo es siempre clínico: obtener una respuesta que permita poner en marcha un tratamiento, una intervención o una adaptación curricular, a través de entrevistas y pruebas de psicodiagnóstico fiables y validadas.
Cambios bruscos en el estado de ánimo o en la conducta
Dificultades para regular las emociones o los impulsos
Problemas de atención o de memoria
Dificultades en la relación con otros niños, adolescentes o adultos
Sospecha de ansiedad, depresión, baja autoestima o trauma
Diagnósticos previos o sospecha de TDAH, dislexia u otras dificultades del desarrollo
Dudas sobre altas capacidades o sobre la adaptación al entorno
Dificultades específicas y persistentes en el aprendizaje
Bajo rendimiento escolar y necesidad de adaptaciones curriculares
En general, se recomienda llevar a cabo una evaluación con menores cuando se observen alteraciones o dificultades en el desarrollo cognitivo, emocional o conductual, tales como: hay indicios de que el desarrollo cognitivo, emocional o conductual no está evolucionando como se esperaba, o ante situaciones como:
¿Cómo se realiza la evaluación?
Cada proceso de evaluación se diseña de forma personalizada, atendiendo a las necesidades y características de cada persona. La evaluación se realiza de forma presencial, ya que algunas de las pruebas requieren observación directa. Por este motivo, el número de sesiones y la duración del proceso pueden variar en función de cada caso.
No obstante, la evaluación suele seguir las siguientes fases:
1. Primera entrevista
Conocemos el motivo de consulta y el contexto personal, familiar o escolar.
2. Evaluación y pruebas
Diseñamos un plan de evaluación y aplicamos las pruebas validadas que correspondan.
3. Análisis e integración
Interpretamos clínicamente cognición, emociones, conducta y personalidad en conjunto.
4. Devolución e informe
Explicamos los resultados con claridad y entregamos el informe con recomendaciones.
El número de sesiones y la duración exacta se concretan tras la primera entrevista, según cada caso.
¿Por qué elegirnos?
No hay dos evaluaciones iguales — cada proceso se adapta a la persona, no usamos la misma batería de pruebas para todos los casos.
Evaluación integral — no nos quedamos en un único síntoma: valoramos siempre cognición, emociones, conducta y personalidad.
Instrumentos validados científicamente.
Profesionales especializados en evaluación psicológica.
Explicación clara, sin lenguaje excesivamente clínico.
Recomendaciones prácticas y adaptadas a cada caso.
Preguntas frecuentes
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La duración depende del motivo de consulta. Cada proceso es individualizado, por lo que se concreta tras la primera entrevista.
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No. Algunas pruebas requieren presencia física —por ejemplo, tareas cronometradas o de velocidad de procesamiento— por lo que las evaluaciones se realizan siempre de forma presencial.
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Sí, podemos realizar un diagnóstico psicológico. Cuando el caso lo requiere, trabajamos de forma coordinada con neurología u otros especialistas para una valoración médica complementaria.
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La evaluación del espectro autista y de altas capacidades requiere baterías y una formación muy específicas. Cuando detectamos indicios de esto durante una evaluación, te derivamos a centros especializados en cada área.
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La persona evaluada y, cuando corresponde por edad o por el tipo de evaluación, también los familiares o tutores implicados en el proceso.
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El informe psicológico es un documento profesional que puede presentarse ante el colegio, el trabajo u otras instituciones. Algunas evaluaciones, como las orientadas a una adaptación curricular, están reconocidas para ese fin.
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En la primera entrevista analizamos tu situación y te orientamos sobre qué necesitas, sin que tengas que saberlo de antemano.